‘ICSI’ (inyección intra-citoplasmática de espermatozoides)

Introducción
Luego de los éxitos de la fertilización ‘in vitro’ convencional (FIV), pronto se hizo evidente que existían limitaciones para el tratamiento de los casos de infertilidad debidos a un problema masculino severo. Para solucionar el problema concreto de estos pacientes se desarrolló la técnica denominada ICSI. Este es un método de procreación asistida extracorpórea de Alta Complejidad que consiste en la inyección de un solo espermatozoide directamente en el interior del óvulo. Los espermatozoides pueden obtenerse directamente del eyaculado, por aspiración del epidídimo o con punción o biopsia testicular. Una vez ocurrida la fecundación por vía de la microinyección el tratamiento sigue los mismos pasos que la fertilización in vitro convencional. Es decir, los óvulos fertilizados son transferidos al interior del útero donde podrán anidarse y dar lugar a una gestación que de allí en adelante seguirá su desarrollo natural. Cuando en 1.992 el grupo del Dr. Van Steirteghem, de Bruselas, publicó los primeros embarazos y nacimientos por medio de este procedimiento, se abrió una nueva esperanza para muchas parejas infértiles que hasta ese momento no tenían ninguna posibilidad de concebir.

Indicaciones
La técnica del ‘ICSI’ tiene su aplicación en los siguientes casos:
·Disminuciones cuantitativas y/o cualitativas severas en la producción espermática del varón, que no son susceptibles de tratamiento con otras técnicas.
·En casos donde no se produce la fertilización espontánea entre el óvulo y el espermatozoide.
·Infertilidad de causa inmunológica.

Resultados
Las posibilidades de obtener un embarazo a término con la técnica del ‘ICSI’ son comparables a las de la fertilización “in vitro” (30 a 35% por cada tratamiento realizado). Estos resultados dependen fundamentalmente de las características de los espermatozoides y del número y calidad de los óvulos inseminados. Al igual que en todos los tratamientos de fertilidad, la edad de la mujer es otro factor importante en el logro de resultados.
En cuanto a los efectos de la técnica sobre el embarazo, los estudios realizados hasta el presente indican que no existe un mayor riesgo que en la población general. No obstante, los niños nacidos por este método podrían tener mayor posibilidad de heredar la causa de infertilidad paterna, cuando ésta fuese de origen genético. En tales casos los progenitores deben ser informados adecuadamente a fin de poder decidir si desean correr ese riesgo.