Preguntas Frecuentes

Así como engendrar una nueva vida colma una de las más grandes satisfacciones a que toda persona pueda aspirar, del mismo modo, la falla de la capacidad reproductiva origina un pesado vacío que casi invariablemente llevará a quienes la sufren a la búsqueda de una ayuda para superarla.

En los últimos años la ciencia médica ha realizado grandes avances en el conocimiento de los mecanismos que intervienen en la fertilidad y, con el aporte de la tecnología, han aparecido nuevas metodologías que permiten posibilidades concretas de tratamiento que hasta hace poco tiempo eran realmente inimaginables.
La familia, los amigos, el entorno no siempre están bien informados acerca de la infertilidad (a veces están mal informados) y pueden decir cosas incorrectas o que confunden. Una adecuada información es esencial para orientar a quienes se enfrentan a esta situación en la búsqueda de una solución a su problemática.
 

¿Qué es la infertilidad?

Aunque el logro de un embarazo aparezca para muchos como un hecho simple, en realidad la fertilidad es la resultante de la interacción armónica de múltiples y complejos procesos biológicos. La existencia de alteraciones en algunos de estos procesos tanto en la mujer como en el hombre o en la relación entre ambos, puede resultar en una disminución parcial o total de capacidad reproductiva.

La infertilidad, ya sea masculina o femenina, puede definirse como la imposibilidad de una pareja para lograr la concepción. Se llama infertilidad primaria cuando no han habido embarazos previos y secundaria si existen antecedentes de éstos. Cuando el problema no radica en conseguir la concepción sino en que los embarazos no llegan a su término se habla de aborto habitual o recurrente.
 

¿Cuál es la incidencia de la infertilidad?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que alrededor del 10% a 15% de las parejas tienen algún tipo de problema de infertilidad. A escala mundial, esto significa que entre 60 y 80 millones de personas la padecen. Asimismo, estudios recientes refieren un progresivo incremento en la proporción de matrimonios con trastornos de la fertilidad. Aunque no es posible atribuir esto a un factor causal específico, aparentemente se debería al número cada vez mayor de parejas que tienden a postergar el matrimonio y la llegada de los hijos a edades cada vez más avanzadas. La mayor incidencia de enfermedades de transmisión sexual en la población joven, con sus secuelas a nivel del aparato reproductivo, principalmente de la mujer, es otro factor importante. La polución ambiental y el estrés de la vida contemporánea estarían también contribuyendo a este aumento.

¿Es la infertilidad un problema exclusivamente femenino?

No. La incidencia de infertilidad es casi idéntica en los varones y en las mujeres. La infertilidad es un problema exclusivamente femenino en el 30% a 40% y exclusivamente masculino en el 20% a 30% de los casos. Entre el 15% y el 30% de los casos se diagnostican problemas en ambas partes de la pareja. Tras un estudio médico completo, la causa de la infertilidad permanece oculta sólo en una minoría de las parejas infértiles (5% a 10%).
 

¿Cuáles son las causas más frecuentes de infertilidad?

Las causas más frecuentes de infertilidad femenina son los trastornos de la ovulación y las anomalías anatómicas, en particular las lesiones inflamatorias u obstrucciones a nivel de las trompas de Falopio. Afecciones a nivel del canal del cuello uterino y sus secreciones (flujo) pueden ser también causa de infertilidad al impedir el pasaje adecuado de los espermatozoides hacia el interior del útero. Otras causas menos comunes son, por ejemplo, la endometriosis severa y ciertos problemas hormonales e inmunológicos.

Con respecto al hombre, las alteraciones de la fertilidad pueden deberse a una amplia variedad de trastornos, no sólo debidos a una disminución en la cantidad de los espermatozoides, sino también a alteraciones en la calidad y funcionalidad de los mismos. Además es necesario que exista una anatomía reproductiva íntegra y una función sexual normal. En las causas de infertilidad masculina pueden intervenir desde factores hormonales, genéticos, inmunológicos o inflamatorios hasta alteraciones a nivel de los procesos moleculares que regulan la función y capacidad de fertilización del espermatozoide.
 

¿Cuál es la metodología de estudios de la infertilidad?

En la medicina en general y en la infertilidad en particular, el primer paso para un tratamiento efectivo es realizar un diagnóstico correcto. Debido a la multiplicidad de factores que intervienen en el proceso reproductivo, para diagnosticar la causa de la infertilidad de una pareja pueden utilizarse diversos procedimientos, que oscilan desde un simple análisis de sangre hasta métodos de estudio más complicados y específicos. El plan diagnóstico a seguir dependerá de los antecedentes y características del caso particular. Acorde con los resultados se podrá valorar el pronóstico y tratamiento a seguir en cada situación.
 
 
 

¿Qué opciones terapéuticas tienen las parejas infértiles?

Son varias las opciones que actualmente pueden ofrecerse a las parejas, siempre dependiendo del tipo de infertilidad que haya diagnosticado el profesional.

En la mayoría de las mujeres con trastornos ovulatorios u hormonales, el tratamiento con medicamentos específicos obtiene buenos resultados. También la cirugía puede constituir una forma de reparar las lesiones de los órganos genitales, como las causadas por endometriosis o enfermedades infecciosas.

Dentro de las opciones terapéuticas en el caso de la infertilidad masculina la farmacoterapia y la cirugía han demostrado su utilidad en determinados casos. Sin embargo, en otros muchos, no es posible llegar a conocer la causa de los problemas de infertilidad del varón, por lo que requieren técnicas más especializadas.
 

¿Qué es la Reproducción Asistida?

Las técnicas de reproducción asistida (TRA) comprenden varios métodos, diseñados para superar los obstáculos que se oponen a la fecundación natural. Las más utilizadas son la inseminación intrauterina, la fecundación in vitro (FIV) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI). Cada una de estas técnicas implica distinto grado de complejidad, y la elección dependerá de la causa particular que provoca la infertilidad.

Además de la causa propiamente dicha, pueden influir en la elección del tratamiento otros factores, como la edad de la mujer o la presencia de problemas en ambos miembros de la pareja.
 

¿Hasta qué punto son efectivos los tratamientos de la infertilidad?

Al tomar en consideración las tasas de éxito de cualquier tipo de tratamiento de la infertilidad, hay que tener presente que las probabilidades promedio de que una pareja de fertilidad normal logre un embarazo son de alrededor del 25% en cada ciclo menstrual. Por lo tanto, estos tratamientos pueden alcanzar, en término medio, tasas de éxitos de hasta un 25% a 30% por ciclo, por lo que a veces es necesario repetirlos antes de lograr la concepción.
 

¿Existen factores que influyan sobre el éxito del tratamiento?

En cualquier tipo de tratamiento de la infertilidad hay que tener en cuenta diversos factores importantes a la hora de referirse a las tasas de éxitos. Es probable que la edad de la mujer y la duración de la infertilidad de la pareja influyan en el éxito del tratamiento. En las mujeres, la fecundidad disminuye a medida que aumenta la edad, sobre todo a partir de los 40 años.

Cuando una mujer está siendo tratada, sus probabilidades de concebir pueden ser menores si su pareja tiene también problemas de infertilidad (por ejemplo, un semen de mala calidad).
 

¿Cuál es la importancia del asesoramiento a los pacientes en tratamiento?

El médico ayuda a la pareja infértil a buscar la mejor forma de tratamiento con el fin de superar los obstáculos a la concepción, pero antes de iniciarlo, es necesario que los pacientes conozcan todos sus aspectos, incluidos los inconvenientes. Además de la experiencia médica, las parejas infértiles buscan también en el especialista asesoramiento y apoyo.

Desde un punto de vista psicológico, la infertilidad suele ser una situación difícil de afrontar. Durante el tratamiento y antes de lograr el em-barazo, es probable que se exacerben los sentimientos de frustración o de pérdida del control que suelen experimentar las parejas infértiles.

El tratamiento de la infertilidad abarca tanto la asistencia física como la emocional. Por tanto, el apoyo del personal médico y de enfermería y de todas las personas que intervienen en el mismo es esencial para ayudar a la pareja a afrontar los distintos aspectos de su situación.